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Qué hacer y qué no hacer para implementar una IoT Empresarial

Hace
poco fue el Día de IoT , así como también el Día nacional de la galleta china de almendras, el Día de Winston Churchill y por lo menos media docena de otros «Días de…». Se realizaron eventos en todo el mundo, y todos de alguna manera se concentraron en el poder y el impacto de IoT (Internet of Things, o Internet de las Cosas) para mejorar los negocios.

El Día de IoT, creado en 2010 por el IoT Council, es una invitación abierta a la Comunidad de Internet de las Cosas a participar en un evento, organizar un hackathon, o simplemente compartir una cerveza/café con un amigo o colaborador y hablar sobre IoT y sus repercusiones.

Claramente la IoT se ha vuelto masiva y global.

En un streaming en directo desde San José, California, se entrevistó a 25 mujeres del campo de IoT en todo el mundo. En San Pablo, Brasil, Cidade Universitária recibió a oradores y organizó talleres para debatir y demostrar cómo distintas tecnologías convergen en IoT. En Liverpool, Inglaterra, el día se celebró con un evento llamado La innovación comienza en casa, donde los oradores explicaron cómo IoT está entrando en nuestras residencias personales. Y mucho más al sur, en Nueva Zelanda, una comunidad de IoT mostró cómo los productores de lácteos podrían llegar a generar $448 millones en beneficios económicos netos para Nueva Zelanda si utilizaran esta tecnología.

En Nueva York, Ed Maguire, Insights Partner de Momenta Partners, realizó una presentación sobre Edge Intelligence (Inteligencia de borde) en la Internet of Things (IoT) New York Meetup.

Sin embargo, a pesar de toda esta atención y deliberaciones sobre la IoT, aún existen muchas confusiones sobre lo que es, cómo puede mejorar realmente las principales funcionalidades de las empresas, y cómo los ejecutivos, gerentes de TI y expertos en ciberseguridad pueden implementarla de manera segura e inteligente.

En un podcast de Momenta Partners, donde Ed entrevistaba a Bruce sobre una variedad de tecnologías emergentes, Weed señaló que la IoT es mucho más que dispositivos conectados entre sí. Se trata también de tecnología conectada. La verdadera fortaleza de IoT, afirma Bruce, es la convergencia de la conectividad, IA, blockchain y otras tecnologías que se utilizan para crear redes inteligentes.

Hace
muchos años que empleamos sensores remotos, especialmente en gestión de instalaciones y fabricación, pero prácticamente lo único que hacen es proporcionar informes de situación. Eso está cambiando, ya que los dispositivos remotos comenzarán a tomar decisiones.

También fue interesante que, al cierre del podcast, cuando se le preguntó qué recursos podría utilizar alguien interesado en comenzar una iniciativa de IoT, Bruce sugirió leer Leonardo da Vinci de Walter Isaacson, o libros sobre liderazgo de veteranos militares.

El motivo es que la tecnología necesaria para IoT es fácil de comprender para muchos desarrolladores/arquitectos/diseñadores, etc., pero el análisis del negocio y la implementación es donde existen las mayores lagunas. Por lo tanto, con esa perspectiva, su charla en nuestro Meetup de este mes será un verdadero privilegio. ¡Si está en el área de Nueva York, definitivamente no querrá perdérsela!

Entusiasmados con IoT

En GeneXus estamos realmente entusiasmados por lo que IoT puede ofrecer y cómo ayudamos a las empresas a expresar sus estrategias de IoT. Como veremos a continuación, una red de IoT típica combina múltiples tecnologías que pueden desarrollarse y gestionarse desde el GeneXus IDE, utilizando lenguaje natural. De este modo se ahorra tiempo, dinero y preocupaciones. No se necesitan múltiples especialistas porque GeneXus se encarga de las traducciones de código y plataformas, con unos pocos clics.

 Qué hacer y qué no hacer al desarrollar una estrategia de IoT

Dado que la finalidad del Día de IoT es fomentar el debate sobre lo que esta tecnología podría ofrecernos, quiero hacer un pequeño aporte con algunas recomendaciones para tener en cuenta al planificar la implementación de IoT, según mi experiencia en varias empresas durante su transición a IoT.

Sí – Documentar todo

La implementación de IoT pondrá muchas más partes móviles en juego, y usted y su equipo querrán ser capaces de comprender rápidamente lo que está sucediendo, en tiempo real. Con GeneXus, gran parte del trabajo pesado se elimina del proceso de documentación. Gracias al Business Process Modeler (BPM), el modelado es fácil y rápido, ya que la funcionalidad de drag-and-drop permite crear tareas y aplicar las reglas correspondientes. El producto terminado es un diagrama de flujo atractivo que puede servir como referencia, así como para la típica presentación que se requerirá en algún momento.

No – elegir una plataforma desconocida

Actualmente existen alrededor de 500 plataformas de IoT. Dada la historia de la tecnología, esto es esperable porque todos quieren competir, pero solo los más aptos sobrevivirán. Esto significa que dentro de algunos años probablemente queden unas pocas plataformas importantes. Hemos visto que esto ha sucedido con sistemas operativos, aplicaciones, motores de búsqueda, hardware y más. Por razones obvias, no querrá apostar a una plataforma que desaparecerá dentro de un año.

Ya han surgido algunos líderes (PTC ThingWorx, Cisco Jasper, etc.) y, considerando su base instalada, es probable que permanezcan y se mantengan vigentes en un futuro próximo. De ser posible, lo mejor es elegir uno de los que va a la delantera. La elección dependerá del sector, aplicaciones, e incluso la ubicación, entre otros factores. Es muy importante tomar la decisión correcta, ya que se debe evitar quedarse con una plataforma que se retira, o que ofrece herramientas inadecuadas para el análisis, seguimiento, visualización de datos, etc.

Sí – Conocer la legislación vigente

IoT es una realidad y continuará aumentando drásticamente el acceso a los datos de usuarios, lo que es una espada de doble filo. Obviamente, es útil para las empresas contar con más información sobre sus clientes o el mercado, pero eso conlleva una responsabilidad. Qué información se puede recolectar de forma legal, y la manera de protegerla y utilizarla, varía según el lugar. En algunos casos, el incumplimiento de la ley puede provocar duras sanciones y exponer a una empresa a un juicio civil.

Afortunadamente, los usuarios de GeneXus tienen una ventaja en este sentido. Por ejemplo, la funcionalidad de Geolocation permite establecer reglas para usuarios en determinados países o estados. Además, también es aconsejable elaborar una advertencia para usuarios y/o una política determinada. En algunos casos es obligatorio por ley, pero siempre es una buena práctica para evitar cualquier responsabilidad civil o mala reputación.

No – Recoger demasiados datos

Se volverá cada vez más fácil y aún tentador recolectar la mayor cantidad posible de datos gracias a la abundancia de sensores que traerá la IoT. Para mucha gente, la única opción ante la oportunidad de recolectar datos es obtener la mayor cantidad posible. Sin embargo, eso puede ocasionar problemas, dado que la avalancha de datos puede afectar negativamente el ancho de banda, el espacio de almacenamiento y la potencia computacional.

El funcionamiento de una red puede verse seriamente perjudicado por la recolección de datos, que pueden no tener ninguna utilidad o convertirse en una carga.

Por ejemplo, es posible leer un termómetro al aire libre un millón de veces por segundo, pero en la mayoría de los casos probablemente sería suficiente hacerlo cada quince minutos. La diferencia es que el primer escenario produciría novecientos millones de puntos de datos más que el segundo escenario. Esto es sumamente arduo para los sistemas.

Si bien, GeneXus puede ajustar las bases de datos automáticamente a fin de asegurar que la estructura de tablas ofrezca un rendimiento óptimo, todos los ajustes y optimizaciones que se nos ocurran no pueden vencer a una recolección de datos que simplemente excede los recursos disponibles.

Sí – Tener un plan para el fin de la vida útil de los sistemas

Si da una mirada al software y hardware que utiliza, probablemente no encontrará nada con más de cinco años de antigüedad. Esa es la naturaleza de la tecnología.

Aunque puede sonar un poco aguafiestas pensar en el retiro de los equipos y aplicaciones en el momento de su implementación, cuando todos están emocionados con los nuevos juguetes, no hay mejor momento para comenzar a pensar en cómo desactivarlos de forma segura.

En la mayoría de los casos, no sabemos cuándo un recurso dejará de estar disponible o qué lo reemplazará, en caso de existir un reemplazo. Sin embargo, durante la implementación usted será muy consciente de todos los sistemas dependientes que se verán afectados. Por lo tanto, es un buen momento para documentar qué se necesitará para retirar un dispositivo o aplicación. Por supuesto, luego actualícelo según sea necesario.

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